sábado, 29 de agosto de 2009

Esposa de plagiador lo sabía todo

SAN FRANCISCO [AFP]. Detalles de la escalofriante historia de la joven estadounidense raptada desde los 11 años en California (EE.UU.) por un hombre con pasado de violador están saliendo a la luz. Ayer el secuestrador que tuvo dos hijas con Jaycee Lee Dugard afirmó haber sostenido una relación “tierna” con su cautiva.
En una rara entrevista telefónica que concedió, el secuestrador Phillip Garrido, que se encontraba en libertad condicional por otros delitos sexuales, reconoció que había sido algo repugnante haber raptado en 1991 a Dugard, hoy de 29 años, al frente de su casa en South Lake Tahoe, a unos 200 kilómetros de San Francisco y ante la mirada de su padrastro.
El oficial Les Lovell, de la comisaría del condado El Dorado, afirmó que Garrido fue acusado formalmente de secuestro, violación sexual, falsa reclusión, actos lascivos ante un menor y otros delitos.
Dugard estuvo estos 18 años escondida en el fondo de la casa de sus captores, el matrimonio de Phillip y Nancy Garrido, de 58 y 54 años, respectivamente, situada en Antioch (70 kilómetros al este de San Francisco), según los primeros elementos de la investigación.
“Descubrirán la historia más impactante proveniente de la testigo, la víctima, solo esperen”, afirmó el captor. “Lo que me mantuvo ocupado en los últimos años es que cambié completamente mi vida”, añadió.
“Van a caerse de espaldas y al final descubrirán la historia más impactante y tierna”, insistió Garrido. “Tenía a estas dos niñas pequeñas (con Jaycee Dugard). Ellas se dormían en mis brazos todas las noches desde que nacieron. Nunca las besé, hay que ir lentamente”, contó.
Dugard habría tenido dos hijas con su secuestrador y, de acuerdo con el diario local “Sacramento Bee”, tendrían 15 y 11 años, lo que significa que su madre tuvo a la mayor a los 14.
La joven apareció esta semana porque Garrido, bajo régimen de libertad condicional por delitos sexuales anteriores (incluso uno que le valió la cárcel en 1971), llamó la atención de la policía al ser visto con dos mujeres y unas menores en la Universidad de Berkeley, norte de California.
El hombre fue convocado a una cita en la comisaría, que suelen ser rutinarias en personas en libertad condicional, y Garrido compareció el miércoles con dos mujeres adultas y unas menores. En ese interrogatorio en que al principio Jaycee Dugard se presentó como Allissa, la joven terminó revelando su identidad.
Según Fred Kollar, de la comisaría del condado de El Dorado, al este de San Francisco, Jaycee y sus dos hijas concebidas en cautiverio nunca fueron ni a la escuela ni al médico. “Todas fueron mantenidas en total aislamiento”, aseguró.
Dugard era una pequeña de 11 años, rubia y ojos azules, cuando fue secuestrada en la parada de ómnibus, ante la presencia del esposo de su madre, Carl Probyn.
CLAVES
1 Los secuestradores mantuvieron escondidas a Jaycee Lee Dugard y a sus dos hijas en el fondo de su casa, en unos cobertizos y carpas destartaladas.
2 El pequeño mundo de la rehén se redujo a unas cobijas apiñadas, una ducha provisoria y un baño exterior.

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